Las diferencias entre el presidente Danilo Medina y el expresidente Leonel Fernández se daban por sentadas desde hacía años en el país, aunque siempre eran desmentidas por terceros, pero nunca se habían evidenciado de manera tan abierta como en los discursos que ambos líderes dirigieron a la nación, uno en respuesta al otro.

La tensión o enemistad entre los políticos es tan evidente que no fueron capaces de pronunciar sus nombres en las alocuciones que hicieron. Sí se descalificaron de manera dura y se sacaron en cara alegadas faltas de apoyo en momentos claves de campañas políticas, al igual que supuestas traiciones, sin embargo, ninguno de los dos mencionó el nombre del contrario.

Cuando Leonel Fernández habló este domingo para anunciar su renuncia “irrevocable” del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), lo hizo enumerando una serie de alegados agravios de parte de la dirigencia morada y de Danilo Medina, a quien se refirió como el candidato y actual presidente, de quien dijo nunca recibió apoyo ni una felicitación cuando ganó las elecciones para ser el candidato presidencial. Fueron varias las ocasiones en que mencionó al político, pero nunca lo hizo por su nombre y/o apellido.

Igual comportamiento tuvo este lunes el mandatario Danilo Medina, en lo que se ha llamado por muchos como el discurso de la revancha, pues fue una respuesta a las acusaciones que Fernández le hiciera de que era una persona obstinada y que no tenía límites en realizar cosas para retener el poder, entre otras acusaciones.

Hoy, durante la Asamblea Nacional de Dirigentes que hizo el PLD, el jefe de Estado agotó un turno para desmentir los planteamientos del expresidente Fernández, pero también obvió referirse a él por su nombre y apellido. Los términos que usaba eran “el compañero”, “el candidato”.

Algunas de las expresiones de Medina en su discurso

“Y como es la primera vez que pierden, no pueden aceptar que un desconocido le ganara al campeón que tenía 25 años corridos en campaña electoral en solo 27 días de campaña. Ese es el delito y ahora necesitan decirle al mundo que yo no perdí, yo me voy del PLD porque me robaron la candidatura, pero lo cierto es que él no puede vivir sin ser candidato ni ser presidente de la República”, fue una de las oraciones de Medina en que se refiere a Fernández sin decir su nombre.

“Pueden hacer su alianza de macos y cacatas, la pueden hacer, pero ya todos los que iban a votar por él lo hicieron el pasado seis, lo hicieron todo el que se opone al gobierno”, otra de las frases del gobernante.

“¿Qué pasó en 2007? “Yo no hice nada escondido, se lo dije. Tenía razones para no sumarme a esa campaña electoral, pero no conspiré contra ella. No aceptaron a los compañeros en equipos de campaña. El delito que he cometido, es que no fracasé en la presidencia de la República”, otra expresión.

¿Qué sucedió en el 2004? “Durante una semana completa, le convoqué al liderazgo del PLD que me seguía y les pedí apoyar esa candidatura. Ese ejército está ahí, y va a salir a las calles para hacerlo presidente de la República”.

“He dado todo. Lo he apoyado en todo cuanto he podido”. “Él me dijo: yo voy a aspirar, pero serán cuatro años nada más, porque en 2008 será usted el candidato a la presidencia”. “No solo no he fracasado, sino que lo estoy haciendo mejor que él”.

¿Qué pasó en 2007? “Yo no hice nada escondido, se lo dije. Tenía razones para no sumarme a esa campaña electoral, pero no conspiré contra ella. No aceptaron a los compañeros en equipos de campaña. El delito que he cometido, es que no fracasé en la presidencia de la República.

Las palabras de Leonel

“Así pues, en lugar de proceder a una modificación de la Constitución, lo que hice fue lo que tenía que hacer como buen peledeísta: apoyar, sin reservas, con toda mi fuerza, al entonces candidato presidencial de nuestro partido y actual Presidente de la República”, planteó cuando hizo referencia a la declinación a la propuesta de reformar la Constitución que dijo le hizo el extinto expresidente Joaquín Balaguer.

Al referirse a que Medina solo logró un 24.7% de los votos y el candidato del Partido Revolucionario Dominicano (Hipólito Mejía) un 49.8%, lo que indicaba que había que hacer una segunda vuelta, esto fue lo que dijo: “En ese contexto, nuestro candidato que, insisto, sólo había capturado cerca del 25 por ciento del electorado, presionaba a la dirección del partido para que se formara una comisión del Comité Político a los fines de visitar al doctor Balaguer en procura de conquistar su apoyo para una segunda ronda electoral”.

Fernández agregó: “Lo que cabe observar aquí, sin embargo, como característica, es la obstinación frente a lo imposible del entonces candidato y hoy Presidente de la República. Fue la primera vez que puso en evidencia ese rasgo conductual, de no comprender los límites de las cosas, sino considerar que, por mera voluntad, todo es posible”.

“En el 2007, el actual presidente renunció a su cargo de Secretario de Estado de la Presidencia para intentar obtener la candidatura presidencial por el PLD. Todas las encuestas de aquella época me presentaban como virtual ganador en las primarias del partido. Ninguna indicaba lo contrario”.

“No ocurrió así en el caso nuestro. El exsecretario de la Presidencia nos desafió en la lucha por la nominación presidencial del PLD para las elecciones del 2008. De nuevo volvió a obstinarse y empecinarse con lo que resultaba una quimera imposible de alcanzar. Sucedió, por consiguiente, lo que tenía que suceder: ganamos esas primarias de nuestro partido con un 70 por ciento a nuestro favor. El actual presidente, sin embargo, nunca reconoció nuestra victoria. Nunca nos felicitó”, dijo en referencia a cuando él le ganó las primarias para ser el candidato presidencial del PLD para los comicios de 2008.

“Al revés, dijo que le había vencido el Estado. No participó en la campaña electoral. Nunca se integró, y el día de las votaciones, por si hubiese dudas, exhibió públicamente su voto para evidenciar que lo había hecho por su partido, el de la Liberación Dominicana. Supongamos ahora que hubiese ocurrido lo contrario. Que el ex titular de la Secretaría de la Presidencia hubiese vencido en la contienda. En ese caso es evidente que habría humillado al Presidente de la República, quien, entonces, no habría estado en condiciones de promover su candidatura al solio presidencial”.

Fuente Diario Libre

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