El aspirante a la nominación presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader, plantea a funcionaros de alto nivel, líderes e influyentes personalidades de Estados Unidos los peligros que alegadamente acechan la democracia dominicana, con una eventual reelección del presidente Danilo Medina.

Abinader indicó que tanto él como el PRM desarrollarán cuantas iniciativas políticas sean necesarias para evitar el colapso de la democracia dominicana.

“Estamos tocando todas las puertas de aquellas instituciones y personalidades que puedan ser solidarias, para detener las acciones claramente dirigidas a trastornar el ya precario orden institucional del país”, precisó.

En su recorrido por Estados Unidos, Abinader ha planteado sus preocupaciones sobre la situación política electoral del país a la subsecretaria para Latinoamérica y el Caribe del Departamento de Estado de Estados Unidos, Julie Chung; el senador de la Florida, Rick Scott, y el presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, Eliot Engel.

También se reunió con Rudolph Giuliani, exalcalde de New York y abogado del presidente Donald Trump. La firma Giuliani  Security asesora a Abinader en materia de seguridad ciudadana.

En ese encuentro también participó John Huvane, gerente general de la experimentada firma de seguridad, con la que Abinader trabaja para la aplicación de una estrategia integral que sería aplicada en el país en caso de ganar las elecciones.

“Están encendidas muchas alarmas alertando que en República Dominicana se pretende instalar una dictadura de partido único, como lamentablemente ocurre en varios países hermanos, y en eso tenemos que cortar por lo sano, movilizándonos y haciendo las denuncias de lugar en cuanto espacio sea oportuno”, expuso.

En sus conversaciones con altos dirigentes de la política norteamericana, Abinader expresó sus  denuncias y preocupaciones de los partidos de oposición dominicanos, de las iglesias Católica y evangélicas, entidades de la sociedad civil, alertando sobre la necesidad de preservar y fortalecer la institucionalidad democrática.

Citó que amplios sectores de la sociedad han condenado la decisión de la Junta Central Electoral de incumplir las normas constitucionales y de la Ley de Partidos que ordenan organizar el sufragio de manera libre, secreta y directa y en niveles separados de elección de senadores y diputados, para evitar que los segundos sean “arrastrados”, sumándole a sus votos, los de los primeros.

En violación a estas disposiciones, la JCE mantuvo el “arrastre” en las 6 provincias de mayor votación (59%) e inexplicablemente lo eliminó en el resto de las 26 provincias dominicanas, lo que favorece al partido de gobierno.